lunes, 1 de marzo de 2010

Zoología



Tontería para Miguel.












Hay muchísimas expresiones en las que recurrimos a los animales para  hacer comprensibles conceptos difíciles de transmitir: "estar como una foca", "ser más pesado que una vaca en brazos", "por si las moscas",  "cursi como un elefante con tu-tu", "aburrido como una oveja", o el clásico "como una cabra" 
Algunas son especialmente descriptivas, como "tener mariposas en el estómago." Sólo quien ha estado enamorado sabe que es verdad. 
Claro, los megapragmáticos saldrán enseguida con argumentaciones científicas, que si las hormonas, las descargas de adrenalina, el sistema nervioso...pero es mucho más explícito describirlo así. 
Cientos de mariposas aleteando en la boca del esófago, sin atrevernos ni a mover la boca, por si se escapan en un descuido.
Ella-baila-sola prefiere explicarlo como un gusano bailando en la tripa, pero para quienes sabemos de lombrices, es más poético recurrir a los lepidópteros.
En nuestra casa, D. Miguelón, artista donde los haya, ha puesto de moda una vieja expresión: "Tu-lo-que-estás-viendo-es-un-cerdo-volando".
Como la letra con sangre entra, la repetición machacona de lo del cerdito alado, a ritmo regeaton, ha hecho mella en mi cerebro, y ahora lo veo claro.
Lo de las mariposas es el paso previo. Cuando las mariposas ya ni se mueven "ni ná", pero descubrimos la diferencia entre enamorarse y amar, entonces sí. No es que "estás viendo cerdos volando",  es que vuelan de verdad. Palabra de mater.

(Cerdito realizado gracias a la gentileza de una Princesa guisantil)