sábado, 30 de julio de 2011

No sé cómo agradecer...

Cuando algo me roza el corazón de este modo, me paralizo. No logro controlarlo.

Vuestro regalo ha sido un impacto directo, una inundación de emociones en el alma, algo así  como el golpear de las olas en un acantilado: una marejadilla de cariño.

Y me tenéis quieta, sin saber como daros las gracias, sin poder imaginar con qué palabras podré expresaros el agradecimiento, la sorpresa, todo el bien que me ha hecho vuestro regalo.


Ana, Carme:
Os quiero una a una... pero juntas...sois un elixir, esa alquimia mágica que  abre y llena de belleza los corazones.


¡¡¡GRACIAS!!!