martes, 14 de octubre de 2014

Sabiduría ancestral





Solo cabe el silencio ante la sabiduría.
No tiene desperdicio

4 comentarios:

Ana, princesa del guisante dijo...

angelico...

tomae dijo...

Jajajaja ¡es verdad! yo tenía una moto, llegaba a casa y me caí (era porque miraba a una rubia que pasaba por la calle -eso ya lo sabe mi mujer-) al caerme me rompo el codo, al romperme el codo -el derecho- no podía afeitarme ...desde entonces y hace unos 6 años, llevo barba :)

Un abrazo.

sunsi dijo...

¡Qué bueno!Tirando del hilo de una moto... para que el madurito no se tire de la moto. Entre risas y veras, Mariapi. Gracias por el enlace. Un beso.

oles dijo...

jaaaaajaaaajaaaa! Lo que da de sí una moto...
Un beso Mariapi