martes, 16 de febrero de 2010

Amor after-hours

Me han hablado mucho de la experiencia "mujer invisible", he visto el famoso video de Dona Jhonson,  leído hasta el infinito y más allá sobre el ciclo vital y cómo afrontar los estigmas del tiempo,  creo que estoy entrando en la invisibilidad con buen pié, pero esto es otra cosa.¡No se pué aguantá!. 

Invisible, sí, pero no me enterréis antes de morir, por favor.

Necesito novelas con protagonistas de" titantos"  que vivan un amor grande sin adulterio y películas de besos bajo la lluvia  con gafitas de media luna (ya se sabe, no vemos de cerca)

Tan sólo pretendo que no se  condene a los "maduritos" a la categoría viejo/a verde o asexuado. Sin otra opción.

Afirmar de una pareja de humanos rondando los cincuenta, "están enamorados", hace subir la ceja, mirar con escepticismo, perfilar una sonrisa chungona. 
Si hablamos de encantadores viejectos, ya es otra cosa. "¡Qué tiernos, tantos años juntos! "Y entonces cantamos las excelencias de la fidelidad, como si fuera sólo cosa para viejos. Con "Toda pasión apagada", como la novela de Sackville-West 

Pero entre los cuarenta-cincuenta, no. 

Julieta, Isolda, Karenina o Carmen, pueden usar hidratante pro-age, tinte L'Oreal,  unos kilitos más, y seguir amando apasionadamente a sus alopécicos con tripita Romeo, Tristan, Vronsky o D.José.
Así sucede entre Julia y Paul Child, a través de los aromas de mantequilla derretida y el flambeado del boeuf bourguignon que exuda la pantalla,¡qué historia de amor, qué pasión en la normalidad cotidiana!

Se entiende el Amor-Pasión de los jóvenes, el Amor-Ternura de los ancianos, pero...los granadicos, están bajo sospecha: O bien se trata de una segunda oportunidad, una nueva relación en la que la experiencia de los errores anteriores haga brillar el auténtico amor, o son unos panolis y cursis mentirosos. Porque parece ser que veinticinco, treinta años con el/la mismo/a no puede dar más que aburrimiento y hartura.

Los especímenes humanos, llegando a este punto de evolución, ¿ya no pueden quererse como se aman un hombre y una mujer? Entre  mujeres invisibles y  hombres cascarrabias, ¿es del todo imposible que perdure un amor-amor, con todas las letras...?

Y porqué no puede ser precisamente el tiempo de la intersección perfecta entre pasión y ternura...  Ahora que saboreamos la experiencia de los límites... Ahora que ya somos capaces de llevar a cabo lo que de verdad vale y permanece. Ahora que hemos encontrado lo que no se pasa entre lo que nos pasa.
    
Reivindico el amor after-hours.


9 comentarios:

Ana, princesa del guisante dijo...

Curiosa, esta tierra de nadie de la que hablas. Mi generación (tengo 36), como siempre, disfrutará de los logros de la lucha de la vuestra. Curioso, también.
Y Forges esta vez, como muchas otras, genial.

Pablo dijo...

Donde unos hacen crack otros hacen Pop. Mis padres hicieron pop y cuando haces pop... ya no hay stop!!!

Mariapi dijo...

Ana:

Como no me fío mucho "de toda una generación", intentaré hacer lo posible por mi parte. Y ya se sabe, uno+ uno+uno...

Tengo debilidad por Forges ¿se nota un poco, verdad?

Gracias.

Mariapi dijo...

Pablito...Pablito...¿qué es lo que quieresss?

Mariapi dijo...

Pablito...Pablito...¿qué es lo que quieres, malandrínnn?

Mª Dolores dijo...

La verdad es que yo sí envidio a los entrañables viejecitos que llevan cuarenta, cincuenta o más años juntos. A mí me pilla fuera de juego.
Por ello,reivindico las segundas oportunidades al margen de cualquier pensamiento malinencionado de esos que abundan por todas partes. O sea que viva el amor after hour, aunque sea con segundas oportunidades.

Mariapi dijo...

Mª Dolores:
Y yo también los envidio...es que escribiendo me va la hipérbole...no me tomes muy en serio, digo muchas tonterías y exageraciones.
Sólo quería decir que el amor no tiene edad.

Gracias.

sunsi dijo...

Hala... Una de tu quinta que se añade a la reinvicación. Me ha gustado mucho este tono entre bromas y veras pero ahí queda, Mariapi.

Justo en el momento en que ya tienes la masa, la levadura, el horno con la temperatura adecuada... Justo cuando ya fuimos a comprar las guindas confitadas y las virutas de chocolate...Justo en el momento en el que ya conocemos la receta a base de equivocarnos porque el pastel no subía o porque había quedado un poco duro... Es la etapa en la que nos miramos y sabemos qué necesitamos, podemos dulcificar una situación con aquello que descubrimos un día que nos hacía especialmente felices, compartimos recuerdos que los llevamos al presente y son el entramado de nuestra historia juntos. Es un momento de especial ternura porque ya no tenemos esa vitalidad, pero somos descanso y cobijo y comprensión. Justo es el momento en el que el verbo amar se despliega con muchos verbos: comprender, respetar, escuchar, priorizar...y todo lo que no hace falta ni mencionar porque es evidente.

Perdona el ataque de teclado. Me gusta mucho el tema que hoy planteas. Dos maduritos que se quieren... sin la coletilla del "todavía"... que parecen las rebajas de enero.

Un beso, mater

Mariapi dijo...

Sunsi:
Lo has descrito de maravilla. ¡Por favor, que te de otro ataque de teclado, y otro y otro! Mil gracias, un abrazo.