viernes, 19 de febrero de 2010

Marks & Co, los Blogs, y yo (I)


Ordenar la librería es un trabajito para el que no he encontrado la dinámica adecuada. Si empiezo a clasificar por autores, tengo problemas con el tamaño, si lo hago por colecciones, pierdo la racionalidad que intento, por alturas desordeno, por temática, me paso la tarde dudando...
Y así estoy siempre igual. Embarullada.

Pero el intento  deja una tarde de dulces reencuentros.
Hojeo "84 Charing Cross Road". La devoré en unas horas.

¡Qué envidia insana! Cómo me gustaría encontrar a un librero como Frank Doel, que me hiciera olvidar a esas señoritas uniformadas mirando el ordenador:

- ...pues aquí no me consta...con la "k" no hay nada...¿Podría ser con "q"?

-Pues si, podría ser, tal como suena, con "q" y "v": 
QUE-VE-DO.

Pero dejémonos de sueños.

Los protagonistas de "84 Charing Cross Road" viven en continentes separados, personalidades antagónicas.  Parecen tener la soledad como vocación.
La frialdad comercial de las primeras cartas va desapareciendo a medida que se descubren la intimidad y el mundo de ambos, a través de las palabras no dichas, mezclando diálogos sobre primeras ediciones con insignificantes minucias como el precio de la mantequilla. Una conversación epistolar de 20 años.

En este vuelo de reconocimiento sobre el librito, he recordado una reciente discusión sobre internet.
Algunos piensan que en lo virtual, es totalmente imposible establecer nexos con la calidez suficiente para que sean "personales", y que todo lo que surja de la blogosfera debe pasar por la cuarentena que impone el peligro del engaño. Todos malos y mentirosos. Y además, afirman, es una fuga de la realidad ¿no son suficientes las relaciones "reales"?

Pues no se, no se... ¿Nadie nos "engaña" en la realidad "inmediata"? En cualquier ámbito de relación son necesarias la confianza y el sentido común. Necesitamos confiar hasta para comprar media docena de huevos en "mercadoun"(¿será verdadera la fecha de caducidad?). Necesitamos confiar en Wilson, que nos trae la compra del "caleful"( ¿se habrá comido un tubo de marías y habrá sellado la caja?) Pues eso.

La blogosfera nos facilita un modo nuevo para lo que es universal y eterno: comunicar.

Helen, la protagonista de la novela, vive en Nueva York, donde sobran librerías, de viejo y de nuevo, pero no encuentra lo que tiene  Frank en Marks & Co.  
A veces descubrimos puntos de conexión en la blogosfera que no sustituyen las relaciones personales tangibles, pero sí complementan nuestras capacidades de comunicación.

Soy una novata en esto de los Blogs.
En una de sus cartas, Helen dice que le gusta un libro usado porque  se abre ahí donde el lector anterior leía a menudo, que siente que puede saludarlo como a un colega. Esa misma sensación tengo cuando entro en un blog, leo, y le gritaría: "Eso es lo que estaba necesitando", "También lo pienso yo", o "Para nada". Y sobre todo "GRACIAS", por ayudarme a reflexionar, abrirme nuevas perspectivas, enseñarme tanto siempre.
Y con los días y las entradas, ese desconocido que me abre sus mejores páginas puede llegar a convertirse en alguien.

15 comentarios:

Pablo dijo...

Hola soy Wilson de carrefuuuuuuu!!! Ese es el libro que empezaste a las 6 de la mañana y acabaste a las 10 del mismo dia?¿??

Poto dijo...

Wilson, bienvenidoooooo!!!!!
No, ese libro era Los árboles mueren de pie (entras en la salita y mami ríe, al cabo de 30 min vuelves a entrar y el rímmel por toda la cara, entras again y ceño fruncido y concentración máxima!!), y así, en tres horas se acabó el librito. Pero el de Charing Cross... ese es de media hora para la Mater!!!!
Me encantó también el libro, me encantan las buenas librerías, me encantan los libreros (que no los que venden libros).
Donde esté un buen libro (que por cierto, acabo de acabar uno y no sé qué leer) que se quite lo demás!!!!!!!!!!!!!!

ana dijo...

La blogosfera nos facilita un modo nuevo para lo que es universal y eterno: comunicar.

Y ahí estamos, con nuestras palabras volanderas. No sé, no sé si acertadas o no. Lo que si está más que claro es que detrás de esas palabras siempre hay alguien. Que estamos... y que esperamos el eco de otras voces.

Saludos.

Pablo dijo...

Gran novela (no por su tamaño) y mucha confianza en estos medios virtuales. ¿Qué sería de nuestras vidas sin matermanías? Eso, eso, que alguien responda ¿qué sería?

sunsi dijo...

Hola. Soy Mili... y vengo del "mercadoun" para traerte agua de Vichy y pan integral... Pobrona. Es que no se me va de la cabeza que estás a dieta...

Yo llevo un porrón de tiempo en la blogosfera. Lástima que el antiguo (weblog.es) no sé qué sucede pero el caso es que no puedo recuperarlo.

Firmo y rubrico todo le que dices en el post. Personalmente, he aprendido mucho de otros blogueros. Me ha aportado mucho y muy bueno. Y el mío... pues es un poco de todo, pero fundamentalmente es eso que dices: asombro al entrever coincidencias, enfoques parecidos ... o no. Y por ello es como una escuela de respeto a las personas aunque no las conozcas. Es un espacio en el que puedes expresar inquietudes, experiencias, maneras de enfocar un tema...sin límite de líneas, de tiempo... y poder compartirlas. Fantático invento.
Fíjate si es bueno que he encontrado a una "mater" que me da la sensación de que la conozco desde hace tiempo... Navegar es descubrir. Y descubrir es "lo más", como dicen ellos.

Un beso Mariapi

Ana, princesa del guisante dijo...

Mariapi, a mí la blogosfera, en la que llevo muuucho tiempo metiendo las narices, me ha enseñado tanto como los buenos libros. Sí que es cierto, que no ocupan tanto espacio.
Sunsi, disimula con el agua Vichy y el pan integral, pero saca inmediatamente el chocolate de dentro, que te veo jajajaj
Besos grandes a las dos

Mª Dolores dijo...

Yo llevo poco tiempo en la blogosfera. Tan poco, que no sé qué rumbo tomará mi blog. Sé que me siento muy cercana de la gente que leo, aunque no me lean a mí.
Lo que se pretende, en definitiva, es comunicar y establecer vínculos.
Un saludo

Mariapi dijo...

Pablito-Wilson, ya sabes, a unos les puede el monte ya otros los libros... Besotes.

Mariapi dijo...

Poto, pues a qué esperamos ¡a La Central a buscar refuerzos! ¿No echas de menos a tu amiga Pepa, que tan bien nos aconsejaba? Besitos.

Mariapi dijo...

Ana: Siempre hay "alguien", con todo lo que esa palabra implica, es verdad. Reconozco que necesito tiempo para ir dándome cuenta , trascender las imágenes, las palabras, y descubrir el "quien". Y como comenta Sunsi, esa es la maravilla, descubrir. Gracias por escribir, Ana.

Mariapi dijo...

Pablo...¿noto cierta sorna sarnosa? ¿Qué es la vida sin matermanías? Pues ya lo dice el poeta... mi vida es un erial, flor que toco se deshoja...¡Gracias!

Mariapi dijo...

Sunsi: Yo ando todavía de novata descolocada en eso de "descubrir". Ya se que es como si hubiese descubierto la polvora, pero me asombra. Os lo agradezco a todos.

Bueno..especialmente lo del pan integral...ya lo haré bajar con el Vichy, en estas fatales circunstancias hasta las burbujas saben a algo... Un abrazo.

Mariapi dijo...

Ana, ¡es que no se te escapa nada!. Era chocolate para los niños...a mi me basta con un agüita...
Todo esto de la blogosfera también me ayuda a nutirme(¿ves, todo símiles alimenticios?) de fuentes más variadas de lo que a veces uno puede en la realidad "inmediata". Así puedo comprobar cómo una escritora, puede ser una maravillosa manos de oro, y jugar en otro blog con las palabras,¿te suena? Gracias.

Mariapi dijo...

Mª Dolores, ya ves que soy totalmente primeriza. Evidentemente ese "comunicar" que busca un blog, agradece que haya lectores, y se fortalece con los comentarios, como en la vida misma¿no? Pero a mi me acerca a las personas esa "contemplación" que hay en la lectura, Gracias por comentar, un abrazo.

Miguel dijo...

mamiii!!! a mi me ha encantado este ehh!!! en serio, con lo de wilson y lo de las libreras me e reido un monton, jajajaa en garbi, cuando no saben ni buscar los libros del cole jeje, porque ya sabes que yo no paso mucho por las librerias para comprar otra cosa que no sea obligatorio jeje bueno, un besazo mami chulaa!!